Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
El que busca, encuentra.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
La familia pequeña, vive mejor.
La esperanza es el pan de los pobres.
El que se casa, por todo pasa.
A cada día su pesar y su esperanza.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Cara de beato y uñas de gato.
El aburrimiento es una desgracia
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
La vida es una sorpresa continua
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Salud y pesetas salud completa.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Buena vida, arrugas tiene.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
El mejor premio es merecerlo.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
La virtud loada, crece.
Las novedades son la sal de la vida.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
El llanto alivia el quebranto.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Más vale bien amigada que mal casada.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Después de la risa viene el llanto.
La esperanza mantiene.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Junio brillante, año abundante.