Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Más vale bueno que mucho.
Más chulo que un ocho.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Con putas y bretones pocas razones.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
El que bien te quiere te hará llorar.
La mano que no puedes morder, bésala.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Lo que ha de ser, va siendo.
Fingir no es mentir.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
El que porfía mata venado.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Amor grande vence mil dificultades.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.