Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
A misa temprano nunca va el amo.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Intimidades, solo en las mocedades.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Barco grande, ande o no ande.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Hablar más que lora mojada.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
El que poco pide, poco merece.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Conquista el amor solo aquel que huye
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Según serás, así merecerás.
Amor de gato se ve por el tejado.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Gallina que canta, de poner viene.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Gente de navaja, poco trabaja.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
El casado por amor vive vida con dolor.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.