Lo que está por pasar pasará.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Yantar sin vino, convite canino.
El interés tiene patas.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Promete poco y haz mucho.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Si llueve el día de la Ascensión, cuarenta días de agua son.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Amor de niña, agua en cestillla.
El que coge la vela es porque es cofrade.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Alábate cesto, que venderte quiero.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Los amantes que se pelean, se adoran
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Al potro y al niño, con cariño.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Mal hace quien nada hace.
Nobleza obliga.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Tiempo que se va, no vuelve más.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Mucho apretar, listo aflojar.
Paciencia y barajar.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A misa temprano nunca va el amo.