Corazón codicioso, no tiene reposo.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La ventura es paño que poco dura.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
El fruto prohibido es el más apetecible.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
El que se casa, por todo pasa.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Pocas palabra y muchos hechos.
No hay novia fea ni muerto rico.
A la vejez, viruelas.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Come y bebe, que la vida es breve.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Bien vestido, bien recibido.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Sobre mojado, llueve.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Ayer putas y hoy comadres.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Algo es el queso, pues se da por beso.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.