En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
La impureza, pesa.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Ama como el lobo ama a la oveja
Adelante con los faroles.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Dar el consejo y el vencejo.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
A la fuerza no es cariño.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
El movimiento se demuestra andando.
Boca de miel y manos de hiel.
Hormigas con ala tierra mojada.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
A mal viento va esta parva.
¡A darle que es mole de olla!
Obra con amores y no con buenas razones.
Cada cual a lo suyo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Que bailen los que están en la fiesta.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
En el refugio del otro vive cada uno
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
A cada paje, su ropaje.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Incluso el día más largo tiene un final
El destino baraja, nosotros jugamos.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cada gorrión tiene su corazón.