Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Palabras de santo, uñas de gato.
Juramento, juro y miento.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Mañana te lo dirá la vida.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Hacer la del humo.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Hablen cartas y callen barbas.
Madruga y verás; busca y hallarás.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Quien bien quiere, bien obedece.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Ítem de lista viñeteada
Hablar con el corazón en la mano.
Más se junta pidiendo que dando.
Bailar la trabajosa.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Hombre osado, bien afortunado.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
¿Fiado?. Mal recado.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Poco a poco se anda lejos.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.