Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
La virtud en sí es un premio
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Quien debe y paga, no debe nada.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
A nadie le amarga un dulce.
A palabras necias, bofetones.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Dinero no falte, y trampa adelante.
El que demonios da, diablos recibe.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Palabras melosas, siempre engañosas.
A diente cogen la liebre.
Por unas saludes, no te desnudes.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Más vale dar que la carga llevar.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
La virtud ennoblece.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Llegar y besar el santo.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Bodas largas, barajas nuevas.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Flaco hombre, mucho come.
A grandes cautelas, otras mayores.
De los enemigos los menos.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
La hacienda, el dueño la atienda.
Mano lavada, salud bien guardada.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.