El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El buen hijo a su casa vuelve.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
El hijo de erizo con púas nace.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
El hijo sabe que conoce a su padre.
El hogar del Ingles es su castillo.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
El parir y amasar siempre empezar.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
El que duerme con niños amanece mojado.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
El que no tiene hijos los mata a palos.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
En cada casa, un solo amo.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
En casa del albañil, goteras mil.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
En casa del herrero, nunca falta un palo.