No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
A la pereza persigue la pobreza.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
De uvas a peras.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Leerle a uno la cartilla.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Hasta el rabo, todo es toro.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
La tercera es la vencida"
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Una deuda, veinte engendra.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Una buena campana se siente de lejos.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
La mentira es animal de quinta vida.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El dinero hace al hombre entero.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
El que se convida, fácil es de hartar.
En cada tiempo, su tiento.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Duro de cocer, duro de comer.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Saber uno los bueyes con que ara.