El hogar del Ingles es su castillo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
A la fuerza no es cariño.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El relajo es dulce después del trabajo.
Quien boca tiene a Roma va.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
De mala sangre, malas morcillas.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Necesitado te veas.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Amistad de juerga no dura nada.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Hierba segada, buen sol espera.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Toda demasía enfada y hastía.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
La verdad sale en boca de los niños.
La más cauta es tenida por más casta.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
A mi, mis timbres.
Ligera de cascos.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Adorar al santo por la peana.
La soga, tras el caldero.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.