A su tiempo maduran las brevas.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Ser un mordedor de pilares
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Todo gran amor no es posible sin pena.
El que deja una herencia, deja pendencias.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
Ama a tu amigo como a ti mismo
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Reyes y mujeres no agradecen.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Hazte la fama y échate a la cama.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El verano es la madre de los pobres
A quien nada quiere, todo le sobra.
Cada cual ha de llevar su carga.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Estar en tres y dos.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
El marido celoso nunca tiene reposo.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Sigue los impulsos de tu corazón
Enójate pero no pegues.