De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
De boca para fuera.
Achaque el viernes por comer carne.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
El primer deber del amor es escuchar.
Tanto ganado, tanto gastado.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Ojo por ojo y diente por diente.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Eres lo que comes.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El parir y amasar siempre empezar.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Querer sanar es media salud.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Julio, siega y pon tres cubos.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Perros y gatos, distintos platos.
Entre pillos anda el juego.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Al hombre mayor, dale honor.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Cada cual decía del amor que tenía.
Casa oscura, candela cuesta.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Vive y deja vivir.
Amor forastero, amor pasajero.
Del ahorro viene la posesión.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.