De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Del viejo el consejo.
Cada mochuelo, a su olivo.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Sin padrino no hay bautizo.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Pocas palabra y muchos hechos.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Hacer de tripas corazón.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Costumbre mala, desterrarla.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Honor a quien honor merece.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Lo comido por lo servido.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Hablando se entiende la gente.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Tal para cual.
Es tiempo de vacas flacas
Loquillo y los Trogloditas.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Quien mocos envía, babas espera.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.