Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Quien lo hereda no lo hurta.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Entre amigos no hay cumplidos.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Al miedo plata; y al amor cariño.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Cada gallina a su gallinero.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
La casa caída, el corral agrandado.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El vino es la teta del viejo.
Cazador y cazado confían en Dios.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Ávila, santos y cantos.
Fiate de Dios y no corras.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Estas son de mi rodada.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El vino, de la verdad es amigo.
Para su madre no hay hijo feo.
Dar al olvido.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Toda flor quiere ser fruto.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Si vives de fiado, vives señalado.
La tierra que me sé, por madre la he.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.