Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Agrada, quien manda.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Perfecto solo Dios.
El trabajo es la ley y a todos agita.
De tal palo tal astilla.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Llenarle la cuenca a alguien.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Hijo de tigre: tigrillo.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Refrán de palo, refrán de fuego.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
La vida es un juego.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Ama profunda y apasionadamente.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Buena barba, de todos es honrada.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Ante Dios, todos somos iguales.
El caracol donde nace, pace.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Paciencia y barajar.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.