Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Robles y pinos, todos son primos.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Según es el pájaro así es el nido.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Son muchos los hijos del muerto.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.