La moda no incomoda.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Eso pasa en las mejores familias.
La fantasía es la loca de la casa
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Lo fiado es pariente de lo dado.
A fullería, cordobesías.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Fía poco y en muy pocos.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Feo, pero con suerte.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Roma, acuerdos y locos doma.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Gente castellana, gente sana.
Buena barba, de todos es honrada.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Presto rico, presto pobre.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
La prisa es la madre de la imperfección.
Ocurre en las mejores familias.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.