Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
De la carta al timón, al revés la corrección.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Muerte y venta deshace renta.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Mujer refranes, muller puñetera.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Más enredado que un kilo de estopa.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Contra la gota, ni gota.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Las malas noticias siempre tiene alas.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Un día menos, una arruga más.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Afanar y no medrar es para desesperar.
El amor y la fe, en las obras se ve.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Una abeja no hace colmena.
No hay que arrear ganado flaco.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Nadie es profeta en su propia tierra.
La larga visita la alegría quita.