Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
La falta de progreso significa retroceso.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Al loco y al fraile, aire.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Quien come aprisa, come mal.
De lo perdido, lo que aparezca.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
El mejor escribano echa un borrón.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Joven intrépido no deja memoria.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Casa hecha, bolsa deshecha.
No saber de la misa la media.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
No hay ladrón sin encubridor.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
La buena vaina no hace buena la espada.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Otra cosa es con guitarra
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
No te pegues que no es bolero.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.