Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
O errar o quitar el banco.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
La mentira nunca muere de vieja.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
A mala venta, mala cuenta.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Confesión obligada, no vale nada.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Burla pesada, en veras acaba.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Hablar por referencias es casi mentir.
El que tiene boca, se equivoca.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Una mentira puede matar mil verdades.
A la par es negar y tarde dar.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
No hay peor error que el no reconocerlo.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Buena fama, hurto encubre.
Si prometes y no das, mal vas.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Amor por cartas son promesas falsas.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Boca de verdades, cien enemistades.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
La mala fe, no pare hembra.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El malo siempre piensa engaño.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.