Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Redondear la arepa.
Propagación mear no espuma.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
No hay que buscarle mangas al chaleco.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
A la fuerza, ni los zapatos entran.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Al rey muerto rey puesto.
Sal no se cuenta con que es salado.
Trabajo en domingo no da fruto.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Encontrar al perro en la olla
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Al mal segador la paja estorba.
Taberna sin gente, poco vende.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Reunión de pastores, oveja muerta.
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
El que guarda, halla.
Quien te quiere, no te hiere.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Dar el consejo y el vencejo.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Lleva más cisco que carbón.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.