La necesidad agudiza el ingenio.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Pan no mío, me quita el hastío.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
No digas no sin saber por qué no.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Iglesia, o mar, o casa real.
Hay ropa tendida.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Andar y callar, eso es negociar.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
Maña y saber, para todo es menester.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Cada malo tiene su peor.
Al asno lerdo, arriero loco.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Ya no soy quien solía ser.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Juego mayor quita menor.
La ira es locura el tiempo que dura.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Nunca falta un culo para un bacín.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Tarde piaste pajarito.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Ponerle el cascabel al gato.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.