Pajes; mozos y era Perico solo.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Buena es la linde entre hermanos.
Échate este trompo a la uña.
A falta de manos, buenos son los pies.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Más ordinario que un sicario en un burro.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Deja al menos un huevo en el nido
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
La crianza aleja la labranza.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Maestro de atar escobas.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El mundo está vuelto al revés
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Año tuero, vaca y muerto.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Planta y cría y tendrás alegría.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Racimo corto, vendimia larga.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Orden y contraorden, desorden.
Esperanza que consuela, que no muera.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Estás más perdido que un juey bizco.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.