Para el que quiere, siempre hay trabajo.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
La confianza mata al hombre.
Año lluvioso, échate de codo.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Fuiste doncella y viniste parida.
Al loco y al toro, dale corro.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Refran viejo, nunca miente.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Obra acabada, maestro al pozo.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Nadie da sino lo que tiene.
Manda, manda, Pedro y anda.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Saber cuántas son cinco.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
A mala venta, mala cuenta.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.