Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Del joven voy, del viejo vengo.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Obremos a no ver, dineros a perder.
A pan duro, diente agudo.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
El mucho joder empreña.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Puta me veas y tú que lo seas.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
A dos palabras tres porradas.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Juego y bebida, casa perdida.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Pasión tapa los ojos a la razón.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El que siembra, cosecha.
La intención es lo que vale.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Cada cosa pía por su compañía.
Más vale despedirse que ser despedido.
De petaca ajena, la mano se llena.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
No saber una jota.
Nada con nada, total nada.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Antes de hablar, pensar.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.