Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Araña muerta, visita cierta.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Oír como quien oye llover.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Estás probando tu propia medicina.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Necio por natura y sabio por lectura.
[inicio del curso].
Las paredes oyen.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Harto da quien da lo que tiene.
Casa hecha y mujer por hacer.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Una sola vez no es costumbre.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
De tal palo tal astilla.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Acá como allá, y allá como acá.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Saber dónde aprieta el zapato.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
De sabios es variar de opinión.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Vive tu vida y no la de los demás.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Si voy, con lo que te doy.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
A donde fueres haz lo que vieres.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.