No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Vale más rodear que mal andar.
A cautela, cautela y media.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
La labranza no tiene acabanza.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
El sabio calla, el tonto otorga.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Hay que tomar el toro por las astas.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Donde hay obras, hay sobras.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
No hay bien ni mal que cien años dure.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Dar caramelo.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Más querría un dinero que ser artero.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Casarse bajo el palo de la escoba
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
A este son, comen los del ron, ron.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
El que a burros favorece, coces merece.
La madurez solo se vive una vez.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Amigo lejos, amigo muerto.