En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Beber con medida alarga la vida.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
El que poco tiene a poco aspira.
Año nuevo vida nueva.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
La naturaleza proveerá.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
El amor todo lo iguala.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Buena es la linde entre hermanos.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Muerto al agua, borrasca segura.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Hacerse la boca agua.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Todo lo que no es dado es perdido
Quien no se arriesga no conquista
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Lo que no mata engorda.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El que a feo ama, bonito lo ve.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Carga que place, bien se trae.
Es de bien nacido ser agradecido
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Todos son buenos, más mi capa no parece.