El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Hacer buenas (o malas) migas.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
La caza y los negocios quieren porfía.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Mujer mayor, es la mejor.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Mucho apretar, listo aflojar.
Fruta prohibida, más apetecida.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
El vino casi es pan.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Mucho preito hace mendigo.
Contigo, pan y cebolla.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Ocurre en las mejores familias.
Siempre es pobre el codicioso.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Al pez, una vez.
Haz bien y no acates a quien.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Pan y vino andan camino.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.