Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Hazte la fama y échate a la cama.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Paciencia y barajar.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Hacer una cosa en un avemaría.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
El oficio quita el vicio.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Esto no termina hasta que se acaba.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Mente sana, cuerpo sano.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Al mal tiempo, buena cara.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Malos reyes, muchas leyes.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
A quien mucho tiene, más le viene.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Todo salto tiene riesgo.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Todo lo que no se da, se pierde.
No hay mejor condimento que el hambre.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.