No hay que reírse de la felicidad
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Jugar bien sus cartas.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El que fía, o pierde o porfía.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Magra olla y gordo testamento.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El buen vino, venta trae consigo.
La abundancia da arrogancia.
Lo que no se empieza no se acaba.
La esperanza es el pan de los pobres.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
De sol de tarde, Dios te guarde.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Buena compañía, Dios y Santa María.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Hijos casados, trabajo doble.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Buen alimento, mejor pensamiento.
La avaricia rompe el saco.
Dios consiente, pero no siempre.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Donde hay orden, hay bendición.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Planta y cría y tendrás alegría.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Por pedir, nada se pierde.
Hay más tiempo que vida.
Santo que mea, maldito sea.