El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Al saber lo llaman suerte.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Copas son triunfos.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Muerte deseada, vida prolongada.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Quien se va, vivo y muerto está.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
A barriga llena, corazón contento.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
La suerte de la fea, la bella la desea.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Tras la fortuna guía el favor.
Buena vida si refrenas tu ira.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Buena vida, arrugas tiene.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Más feliz que marica con dos culos.
Perfecto solo Dios.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Saber es poder.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Para prosperar, vender y comprar.
De pico, todos somos ricos.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Llegar y besar, suerte es singular.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
La mejor felicidad, es la conformidad.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.