Feo, pero con suerte.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Con afán ganarás pan.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
El que se brinda se sobra.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Hasta el final nadie es dichoso.
Fruto vedado el más deseado.
Actividad cría prosperidad.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Para buena vida, orden y medida.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Ser más bueno que el pan.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Tarea que agrada, presto se acaba.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Una hora de contento, vale por ciento.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
La verdad siempre sale a flote.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Bien ora quien bien obra.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Del ahorro viene el logro.
Cuerpo descansado, dinero vale.
De buena semilla, buena cosecha.