Ocasión llegada presto agárrala.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Hasta los animales se fastidian.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
El cerdo siempre busca el fango.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El que presta, a pedir se atiene.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Lo único permanente es el cambio.
Agua que corre, nunca mal coge.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Refranes de viejas son sentencias.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
No existen desgracias razonables
Año de nieves, año de bienes.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Al erizo, Dios le hizo.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Pensando en pajarito preña'o
Roer siempre el mismo hueso
Más ordinario que un moco en una corbata.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Ni miento ni me arrepiento.
Hay que dar para recibir.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Nadie muere la víspera de su muerte.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.