Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Lancha La no pasa en balde.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
A casa vieja, portada nueva.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Con la boca es un mamey.
Buen abogado, mal cristiano.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Echando a perder se aprende.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Las penas no matan, pero rematan.
Chiquita, pero matona.
El que bien caga y bien mea no necesita que el médico le vea.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Aprende llorando y reirás ganando.
Más aburrido que mico recién cogido.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Amor de dos, amor de Dios.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
El movimiento se demuestra andando.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.