Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Al ingrato con la punta del zapato.
Ira de hermanos, ira de diablos.
La mala fe, no pare hembra.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Ayer putas y hoy comadres.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
No saber de la misa la media.
Amor de amos, agua en cestos.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
La verguenza es último que se piedre.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Quieres taparle el ojo al macho.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Noche toledana. (Irse de farra).
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Cada cosa pía por su compañía.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
A quien espera, su bien llega.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Vecinas porque les digo las mentiras.
De joven maromero y de viejo payaso.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Fea con gracia, mejor que guapa.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
El que no ama, no se desilusiona.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.