A bloque, la casa en roque.
El que come y canta loco se levanta.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Malos humores salen con buenos sudores.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Más barato es cuidar que edificar.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
El parir y amasar siempre empezar.
La fantasía es el reposo del alma
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Hoy por ti, mañana por mí
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Estar como caimán en boca de caño.
Dádiva forzada no merece gracias.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Se sincero y honesto siempre.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
La práctica perfecciona.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Lo que siembres, recogerás.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Lentejas, comida de viejas.
No coma cuento coma carne.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Una mentira puede matar mil verdades.
Que saben las vacas de montura.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Gusto secreto, no es gusto entero.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Te pido hojas y me traes ramas.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
La prudencia nunca yerra.
Quien tiene tienda que la atienda.