Al que muere en el barco, le reclama el charco.
A chico caudal, mala ganancia.
La casa caída, el corral agrandado.
La virtud es de poco sueño.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Al erizo, Dios le hizo.
El nosotros anula el yo.
El tiempo de Dios es perfecto.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
El corazón engaña a los viejos.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Ver para creer.
La vida es un misterio, desvelalo.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Del favor nace el ingrato.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Burlas suaves traen burlas graves.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Tienes más salidas que una autopista.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Quien sabe, sabe.
Por enero florece el romero.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Yernos y nueras, en las afueras.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Contra el flato, bicarbonato.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Para ganar, forzoso es trabajar.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Tiene más carne un huevo frito.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.