La última cuenta la paga el diablo.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
La buena vida no quiere prisas.
Tiran más tetas que carretas.
Quitar la leña debajo de la caldera.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Nadie se alabe hasta que acabe.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Olvidar una deuda no la paga.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Quien vende barato vende doblado.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Orejas de burro.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El temor modifica tu conducta.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Hay que leerle la cartilla.
De esta capa nadie se escapa.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Gallo viejo con el ala mata.
Febrero loco y Marzo otro poco.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Por el hilo se saca el ovillo.
La fortuna es madrina de los necios.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
La suerte es de los audaces.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
A cualquiera se le muere un tío.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El buey pace donde yace.
De saltamontes a chicharra poco marra.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.