Con azúcar o miel, todo sale bien.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Romero ahíto saca zatico.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
El tiempo es oro.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Mal hace quien nada hace.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Calle mojada, caja cerrada.
La edad primero que la belleza.
El mundo está vuelto al revés
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Por la panza empieza la danza.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
La lengua queda y los ojos listos.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Hoy por mí, mañana por ti.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Para prosperar, vender y comprar.
Hay más tiempo que vida.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Duro de cocer, duro de comer.
Ojo por ojo y diente por diente.
Hurta y reparte, que es buen arte.
En Octubre, la oveja cubre.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Aceite y vino, bálsamo divino.
El pan ajeno hace al hijo bueno.