Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Cara de beato y uñas de gato.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Dar palos de ciego.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Menos idea que Geral pasando música.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
En la casa del cura siempre hay hartura.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
El que persevera triunfa.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Ganado suelto bien retoza.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Por las faldas se sube a las montañas.
Al que quiera saber, mentiras a él.
La nuez llena, menos que la vana suena.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Los pesares envenenan la sangre.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Otro gallo le cantara.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
De uvas a peras.
Más vale loco que necio.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Esa pregunta ni se pregunta.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.