Hace más el que quiere que el que puede.
Al rey muerto rey puesto.
Cual andamos, tal medramos.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
De sabios es cambiar de parecer.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Es de bien nacido ser agradecido
Más ordinario que una monja en guayos.
Errando errando, se va acercando.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
De todas maneras, aguaderas.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
¿Mirón y errarla?.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Llegar al humo de las velas.
La muerte todo lo ataja.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
A la mujer y a la mula, vara dura.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Zorra vieja no cae en la trampa.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Jugar bien sus cartas.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
No hay mejor condimento que el hambre.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Según serás, así merecerás.