La fuerza vence, la razón convence.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Buena estatura es media hermosura.
Hay de todo en la viña del Señor.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Agua del cielo no quita riego.
Quien vale mucho hace mucho.
La cabra siempre tira al monte.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
El sastre de fama, conoce la trama.
La admiración alaba, el amor es mudo
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Ni vive, ni deja vivir.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Haz favores y harás traidores.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.