A buena confesión, mala penitencia.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Cambiar de opinión es de sabios.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
A más años, más desengaños.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
El ojo quiere su parte
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
A la larga, todo se arregla.
El deseo hace hermoso lo feo.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
La vida es así, y el día es hoy.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Pesar compartido, pronto es ido.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Dar gusto da gusto.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Quien siembra llorando, siega cantando.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Para buena vida, orden y medida.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Saber de pobre no vale un duro
Mujer precavida vale por dos.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".