Empezar con buen pie.
Amanecerá y veremos.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Soñar no cuesta nada.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Querer es poder.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
De un peligro, con otro me libro.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Atrás viene quien las endereza.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Ayúdate y te ayudaré.