El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
El que nada no se ahoga.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
A falta de trigo, venga centeno.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Por San Blas, el besugo atrás.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
A su tiempo se cogen las uvas.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Tenés cola que te machuquen.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Borrón y cuenta nueva.
Poco y entre zarzas.
Pan a hartura y vino a mesura.
De buena casa, buena brasa.
Amor forastero, amor pasajero.
El buen hijo a su casa vuelve.
Jugar al abejón con alguien.
Culo veo, culo quiero.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Roer siempre el mismo hueso
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
De buena semilla, buena cosecha.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.