El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Si quieres que te siga el perro dale pan
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
No hay bestia que no brame en su guarida.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Al higo por amigo
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
El más avisado cae.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Jugar y pasear solo por recrear.
Barba hundida, hermosura cumplida.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Hacer enseña a hacer.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Ruéganla que se pea, y cágase.
La suerte la pintan calva.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
En cada tiempo, su tiento.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Haber de todo, como en botica.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La suerte es de quien la tiene.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Perro no come perro.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2