El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
El asno solo en la muerte halla descanso.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
A quien da y perdona, nácele una corona.
El santo ausente, vela no tiene.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Más honor que honores.
Putas y frailes andan a pares.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
El ignorante es poco tolerante.
Soñar no cuesta nada.
A hora mala no ladran canes.
Campo bien regado, campo preñado.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Nadie da nada a cambio de nada.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
La puerca tira del tapón
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Borrego al camión, duro a la montera.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Mujer enferma, mujer eterna.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.