Chocolate frío, échalo al río.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
El solo querer es medio poder.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Más vale callar que con borrico hablar.
Ni tiñe ni da color.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Pensando en pajarito preña'o
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Hay que leerle la cartilla.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Bien juega quien mira.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
No hay enemigo chico.
Hablar poquito, y mear clarito.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Más raro que perro verde
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Que no llegue la sangre al río.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
La paz con una porra en la mano es la guerra
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
El buen vecino, arregla el camino.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
A gran subida, gran caída.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.